Un black friday muy negro...
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El black Friday ha llegado a ser una fecha esperada por muchos: un día de compras frenéticas, con descuentos que parecen imperdibles. Esta jornada, nacida en Estados Unidos, ha conquistado el mundo entero y se ha convertido en un símbolo de consumo masivo. Pero, desde la perspectiva de quienes sostenemos pequeños negocios, la historia es diferente. Hoy quiero compartir por qué, para los pequeños comercios como el mío, el Black Friday no es la solución mágica que todos piensan.
Descuentos que no podemos permitirnos
Los grandes almacenes y las plataformas de comercio electrónico pueden reducir precios drásticamente gracias a sus enormes volúmenes de venta y acuerdos especiales con proveedores. Para nosotros, los pequeños comercios, los márgenes de ganancia son más ajustados. Ofrecer los mismos descuentos significaría vender sin ganancia, o incluso con pérdidas. Y aunque nos gustaría competir con las ofertas tentadoras, la realidad es que mantener precios justos y sostenibles es lo que nos permite seguir aquí, ofreciendo lo mejor de nosotros cada día.
El valor de nuestros productos y nuestro trabajo
Los productos en un pequeño negocio suelen estar seleccionados con cariño y dedicación… en nuestro caso, además, está elaborados a mano con ingredeitnes naturales especialmente elegidos. Invertimos tiempo en comprobar a los proveedores éticos, en curar nuestra oferta y en ofrecer artículos que, más que cosas, son experiencias o detalles especiales. El Black Friday, con su cultura de "todo al menor precio", devalúa la percepción del verdadero valor que tienen estos productos. Nuestra labor va más allá de vender; queremos que te lleves algo que cuente una historia y que hable de calidad y cuidado.
La sostenibilidad, un valor que defendemos
Para muchos pequeños negocios, la sostenibilidad no es solo una moda; es parte de nuestra esencia. Valoramos los productos de cercanía, las materias primas responsables y el trabajo artesanal. Pero el Black Friday fomenta el consumo impulsivo y masivo, que se aleja de estos valores. Participar en esta maratón de descuentos implicaría renunciar a nuestros principios y, sinceramente, eso no es lo que queremos para ti ni para nuestro entorno.
Clientes ocasionales versus comunidad fiel
Si algo me hace ilusión es ver a clientes regresar, no por un precio bajo, sino por la confianza y el trato cercano que ofrecemos, porque el jabón que le recomendé en el mercado del mes pasado le ha ido genial o porque su marido ya no tiene caspa gracias al champú de ortiga.
El Black Frida atrae compradores en busca de una oferta puntual, que quizá no vuelvan una vez terminado el evento. Los pequeños comercios crecemos y nos mantenemos gracias a relaciones construidas poco a poco, con nombres, historias y sonrisas compartidas. Para nosotros, tú no eres un número; eres parte de nuestra pequeña familia.
El después del Black Friday
Uno de los momentos más bonitos y emocionantes para un pequeño negocio es la temporada navideña, cuando la gente busca algo especial, hecho con mimo y pensado para regalar. Sin embargo, el Black Friday puede hacer que muchos gasten su presupuesto con anticipación, dejando la temporada navideña más tranquila de lo que debería ser. Esto impacta directamente en nuestros ingresos y, muchas veces, en nuestra capacidad de terminar el año con buenas noticias.
Reflexionemos juntas
El Black Friday, sin duda, tiene su encanto para muchos. Pero para nosotros, los pequeños comercios, las artesanas locales y las emprendedoras, lo que más valoramos es tu apoyo durante todo el año, no solo en días marcados por las rebajas. Cuando compras en un negocio local, estás apoyando a personas que trabajan con pasión, que conocen tu nombre y se preocupan por tus preferencias. Estás contribuyendo a mantener vivo un tejido económico y social que enriquece tu comunidad.
Este año, te invito a considerar qué hay detrás de cada compra y a pensar en la historia que estás apoyando. Quizá el regalo más especial no es el que encontraste con un gran descuento, sino el que alguien escogió pensando en ti, con cariño y dedicación. Gracias por ser parte de nuestra historia y por permitirnos seguir aquí, compartiendo lo que más nos gusta contigo.
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